
La novena a San Charbel se reza tradicionalmente durante los nueve días previos a su fiesta litúrgica, la cual se celebra con gran devoción el 24 de julio. Es un tiempo de preparación espiritual profunda para honrar a este querido santo y prepararse para el día principal de su veneración.
Calendario de la Novena
- Inicio: 15 de julio
- Finalización: 23 de julio
- Día de la Fiesta: 24 de julio
¿Cuál es el propósito de esta novena? Esta devoción se realiza para pedir la poderosa intercesión de San Charbel. Este humilde monje y ermitaño libanés es mundialmente conocido por ser un gran intercesor ante Dios, concediendo innumerables milagros y curaciones, especialmente a aquellos que acuden a él en medio de casos difíciles o desesperados.
¿Cómo rezar la novena? La estructura de la novena es sencilla y se debe seguir durante nueve días consecutivos. Cada día se compone de los siguientes pasos:
- Oración preparatoria: Para abrir el corazón y ponerse en presencia de Dios.
- Lectura y meditación diaria: Un breve texto de reflexión asignado para cada uno de los nueve días.
- Oraciones finales: Donde se realiza la petición específica y se agradece la intercesión del santo.
ORACIÓN DE INICIO (Para todos los días)
Adoración, gloria, y acción de gracias a nuestro amado Salvador Jesucristo, que concedió a su elegido san Charbel, celebrar la Eucaristía durante treinta y nueve años de vida sacerdotal, haciendo de ella el centro su vida, elevando a Ti a su País, a su Orden, a la Iglesia Universal, y a toda la humanidad. Al Dios bondadoso a quien se debe toda gloria y honor en este día y en todos los días de nuestra vida, por los siglos de los siglos.
Señor, Dios nuestro, que llamaste a san Charbel a vivir el misterio de tu Pasión y Muerte en la Cruz, y lo elevaste a Ti en la noche del memorial de tu nacimiento en la tierra y de su nacimiento contigo en el cielo, quisiste con esto, Señor, que hubiera en la tierra una inmensa semejanza entre tu vida y la suya, de manera que:
Como Tú, Señor, san Charbel nació humilde y pobre en Beqaa-Kafra, aldea libanesa parecida a Belén.shole
Como Tú, vivió del trabajo de sus manos en su casa y en los conventos de la Orden Libanesa Maronita.
Como Tú, se retiró a la soledad de la ermita, como te retiraste al desierto para orar, ayunar, sufrir las tentacio-nes y triunfar.
Como Tú, cargó la cruz de la vida ascética de peni-tencia, de mortificación, y del dolor del silicio, ofreciendo su vida en la Eucaristía, holocausto agradable al Padre Celestial.
Como Tú, fue bajado del calvario de la vida eremética y sepultado envuelto en su habito religioso, en el cementerio del convento de Annaya.
Como Tú, que de tu costado traspasado por La lanza, salió sangre y agua, participó, así, al trasudar su cuerpo sangre y agua, durante 65 años.
Como resplandeció Tu sepulcro con la luz de tu gloriosa resurrección, así en su tumba resplandeció una luz milagrosa.
Por Tu intercesión, cura muchos enfermos que acuden a su tumba, venidos de todas partes del mundo.
Y como san Pedro proclamó Tu resurrección, así tu Vicario el Papa Paulo VI lo declar Santo de la Iglesia Universal, en presencia de gran cantidad de fieles veni-dos de todo el mundo.
Por eso, con la fragancia de este incienso que te pre-sentamos, concédenos, Señor, rezar la misma oración que san Charbel repetía todos los días al celebrar la Eucaristía, como testimonio de su profunda unión contigo:
«Señor, has unido tu divinidad con nuestra humanidad, y nuestra humanidad con tu divi-nidad, tu vida con nuestra vida mortal, y nues-tra vida mortal con tu vida divina. Tomaste lo nuestro y nos diste lo tuyo, para vida y salvación de todos».
A Ti sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén
PRIMER DIA:
Bienaventurado San Chárbel, que desde tu santo cuerpo venciste la corrupción y resplandeció en ti el perfume del cielo, ven en mi ayuda y concédeme la gracia que a Dios pido en esta necesidad que tengo (hacer la petición).
Amén.
Oh, San Chárbel, amigo de Dios, ruega al Señor por mí. Oh Dios que concediste a San Chárbel el don de la fe, te suplico que me obtengas la gracia divina que bajo su intercesión imploro, de vivir conforme a tus mandatos y a las enseñanzas de la Biblia. A ti sea la gloria, ahora y por los siglos.
Amén.
Padre Nuestro.
Ave María.
Gloria.
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén
SEGUNDO DÍA:
Oh, San Chárbel, mártir de la vida monástica que experimentaste el sufrimiento y que nuestro Señor Jesús te convirtió en faro de luz, acudo ahora a ti y te pido que, por tu intercesión, me obtengas de Dios la gracia que le pido (hacer la petición). Confío en tu intercesión.
Amén
Oh, San Chárbel, vaso de agradable aroma, ruega al Señor por mí. Oh Dios de misericordia, que glorificaste a San Chárbel dándole gracias innumerables para realizar milagros, ten piedad de mí y concédeme por su intercesión el favor que ahora te pido A ti sea la gloria ahora y por los siglos.
Amén.
Padre Nuestro.
Ave María.
Gloria.
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén
TERCER DÍA:
Oh, San Chárbel, amigo, que resplandeciste como una brillante estrella en medio de la Iglesia, ilumina mi camino en esta vida y fortalece mi esperanza, mientras invoco tu intercesión para obtener la gracia que pido (hacer la petición). Te lo pido en el nombre de Cristo crucificado a quien siempre has servido.
Amén.
Oh, San Chárbel, modelo de paciencia y silencio, ruega al Señor por mí.
Oh, Señor Jesús, que santificaste a San Chárbel y le ayudaste a cargar su propia cruz, dame el coraje, por intercesión de San Chárbel, de sobrellevar todas las contradicciones y dificultades de mi vida con paciencia y docilidad a tu divina Voluntad. A ti sean dadas las gracias ahora y por los siglos.
Amén.
Padre Nuestro.
Ave María.
Gloria.
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén
CUARTO DÍA:
Oh, San Chárbel, padre cariñoso, a ti acudo, pues mi confianza en ti llena mi corazón. Con el poder de tu intercesión ante Dios, espero la gracia que ahora le pido (hacer la petición). Muéstrame tu amor una vez más.
Amén.
Oh, San Chárbel, jardín de virtud, ruega al Señor por mí.
Oh, Dios, que concediste especiales gracias a San Chárbel para imitarte, concédeme a mi también crecer en las virtudes cristianas y obtener tu misericordia para alabarte y darte gloria ahora y por los siglos.
Amén.
Padre Nuestro.
Ave María.
Gloria.
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén
QUINTO DÍA:
Oh, San Chárbel, amado de Dios, ilumíname, ayúdame y enséñame a complacer siempre y en todo a Dios. Apresúrate a socorrerme, oh padre tierno. Acudo a ti para que le pidas a Dios por esta mi necesidad (hacer la petición).
Amén.
Oh, San Chárbel, amigo del Crucificado, ruega al Señor por mí.
Oh, Dios, escucha a mi llamado por la intercesión de San Chárbel. Guarda mi pobre corazón y dame tu paz. Aplaca las dificultades de mi alma. A ti sea la gloria ahora y por siglos.
Amén.
Padre Nuestro.
Ave María.
Gloria.
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén
SEXTO DÍA:
Oh, San Chárbel, poderoso intercesor, te pido que colmes la gracia que ahora requiero (hacer la petición). Una sola palabra tuya a nuestro buen Jesús es suficiente para que me perdone, tenga piedad de mí y me obtenga el favor que ahora necesito.
Amén.
Oh, San Chárbel, alegría del cielo y de la tierra, ruega al Señor por mí.
Oh Dios, que escogiste a San Chárbel como protector nuestro con el poder de tu divina gracia, concédeme por su intercesión el favor que te pido. A ti sea la gloria ahora y por los siglos.
Amén.
Padre Nuestro.
Ave María.
Gloria.
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén
SÉPTIMO DÍA:
Oh, San Chárbel, amado por muchos, ayúdame en mis necesidades. Tengo una firme esperanza en tu intercesión ante Dios. Alcánzame la gracia que a Dios le pido (hacer la petición).
Amén
Oh, San Chárbel, que das santos consejos a los extraviados, ruega al Señor por mi. Oh, Dios, mis innumerables pecados son escondidos por las gracias que me concedes. Respóndeme por la intercesión de San Chárbel. Devuelve la alegría a mi triste corazón y alcánzame la gracia que te pido. A Ti, gracia encarnada, se la gloria y la acción de gracias a hora y por los siglos.
Amén.
Padre Nuestro.
Ave María.
Gloria.
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén
OCTAVO DÍA:
Oh, San Chárbel, cuantas veces te he visto de rodillas sobre tu áspera alfombra de caña, ayunando, absteniéndote y absorto en el llamado de Dios, mi esperanza y mi confianza en ti aumentan. Te pido, con esta confianza, que me ayudes a recibir de Dios la gracia que ahora le pido (hacer la petición).
Amén.
Oh, San Chárbel, embebido en Dios, ruega al Señor por mí.
Oh, Jesús, luz apacible, tú que has elevado a tu amado Chárbel a la perfección bíblica, te pido de todo corazón la gracia de vivir, en todo lo que me quede de vida, conforme a tu divina voluntad. Te amo, oh Dios y salvador mío.
Amén.
Padre Nuestro.
Ave María.
Gloria.
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén
NOVENO DÍA:
Oh, padre San Chárbel, aquí me tienes, al final de esta Novena. Mi corazón se alimenta cuantas veces hablo contigo. Tengo una gran confianza en que alcanzaré de Jesús la gracia que he estado pidiendo por tu intercesión. Me arrepiento de mis faltas y prometo, con la ayuda de la gracia de Dios, no pecar más. Te ruego cumplas mi demanda (hacer la petición).
Amén.
Oh, San Chárbel, coronado de gloria, ruega la Señor por mí.
Oh, Señor, tu has escuchado las oraciones de San Chárbel y lo has colmado con la gracia de estar en total armonía contigo, ten piedad de mí en este momento de aflicción. Guárdame de todo mal, pues no soy capaz de soportarlo. A ti sea la gloria y la acción de gracias ahora y por los siglos.
Amén.
Padre Nuestro.
Ave María.
Gloria.
ORACIÓN FINAL (Para todos los días)
Dios de bondad, de misericordia y de ternura, vengo a Ti y te dirijo desde el fondo de mi corazón una oración de acción de gracias por todo lo que me concediste por intercesión de san Charbel el bienamado. Estoy muy agradecido/a, milagroso san Charbel. No puedo encon-trar las palabras adecuadas para expresar mi gratitud por todos tus beneficios. Concédeme siempre ser digno de las gracias de Dios, y merecer, así, tu protección.
Señor, infinitamente Santo y Glorificado por tus Santos, tu que inspiraste al santo monje y ermita Charbel a vivir y a morir en perfecta semejanza con Jesús, otorgándole la fuerza de separarse del mundo para hacer triunfar, en su ermita el heroísmo de las virtudes monás-ticas: la pobreza, la obediencia y la castidad, te imploramos que nos concedas la gracia de amarte y de servirte siguiendo su ejemplo.
Señor Todopoderoso, que manifiestas el poder de la intercesión de san Charbel con numerosas milagros y favores, concédenos la gracia (…) que nosotros te imploramos por su intercesión. Amén.



